Pastoral sectorial

Este nivel de la pastoral se dirige a todos los bautizados pero no como conjunto, sino agrupados por sectores o categorías de personas que, en cuanto cumplen una función en la sociedad, deben interpretar en la fe su situación específica y deben dar testimonio de la misma en su ambiente.
sectorial

Este nivel de la pastoral se dirige a todos los bautizados pero no como conjunto, sino agrupados por sectores o categorías de personas que, en cuanto cumplen una función en la sociedad, deben interpretar en la fe su situación específica y deben dar testimonio de la misma en su ambiente.

En todos los sectores se sigue una misma estrategia, basada en la lógica de crear un movimiento, es decir un dinamismo histórico, no como organización.

Todo movimiento requiere tres etapas: una etapa de convocación, de duración más o menos breve; una etapa más amplia de conformación y otra de madurez. Es evidente que en cada sector o campo especializado, el proceso adquiere sus propias particularidades.

Pastoral infantil

Este nivel comprende las acciones que se orientan a integrar a todos los niños bautizados, como grupo social, para ayudarles a vivir y madurar su fe al servicio del crecimiento de la comunidad, que no es la catequesis de preparación a los sacramentos. Entonces se crea el Movimiento Infantil Arquidiocesano.

¿Cómo se realiza la pastoral infantil?

Para que la pastoral infantil se convierta en un espacio importante para los niños y niñas, debemos tener en cuenta las siguientes indicaciones:

  • La acción debe convocar siempre y sistemáticamente a todos los niños bautizados, sin distinción de sexo y de raza e independientemente del status social.
  • La acción debe convocar a los niños siempre en nombre de la fe cristiana.
  • La acción pastoral bebe ayudar a los niños en su crecimiento humano y cristiano en el don de sí a la comunidad. No se trata de hacer cosas para los niños como si ellos fueran los destinatarios finales, sino de ponerlos constantemente ante los demás y educarlos para asumir la propia responsabilidad frente a ellos.
  • Toda la acción pastoral con los niños debe ayudarlos a sentirse y ser realmente parte de un grupo social que, como tal, tiene palabra en la comunidad cristiana y humana. Es decir, que les permita expresar su modo de ver, sentir y actuar frente a la comunidad.
  • Toda la acción pastoral con los niños debe ser planificada y estar integrada en la fe de la comunidad eclesial y ha de contribuir a la realización de la misma.
  • Toda la acción pastoral en favor de los niños debe ser tal que se formen en la acción. La acción debe solicitar y permitir la reflexión y la motivación, y deb ser creativa de modo que los niños se sientan atraídos, movidos, a realizarla con generosidad y por amor a los demás.

Pastoral Juvenil

¿De qué se encarga la Pastoral Juvenil?

Se encarga de las acciones que se orientan a integrar a todos los jóvenes de la comunidad, como grupo social, en un dinamismo de discernimiento vocacional y de opción cristiana fundamental, al servicio del crecimiento de la comunidad. Se planifican las acciones que los jóvenes realizan para la educación en la fe de la comunidad y de las que se orientan a su propia experiencia cristiana, a su formación, al liderazgo y al funcionamiento de las estructuras organizativas. Se concreta en el Movimiento Juvenil Diocesano.

¿Cómo se realiza la pastoral juvenil?

Con frecuencia nos quedamos formando pequeños grupos de jóvenes, con acciones para ellos solos, por lo tanto grupos cerrados. ¿Cómo superar esta tentación? Tengamos en cuenta las siguientes sugerencias:

  • La acción del MJD (Movimiento Juvenil Diocesano) debe convocar siempre y sistemáticamente a todos los jóvenes cualquiera que sean sus cualidades y dones personales, sus orientaciones políticas y sus condiciones sociales, sus niveles de instrucción y su compromiso con la fe.
  • La acción del MJD (Movimiento Juvenil Diocesano) convoca a los jóvenes sólo en nombre de la fe cristiana y en orden a la madurez; no tiene ni responde a intereses políticos, económicos, culturales, educativos, sociales o recreativos, etc. Es una “oferta de sentido”.
  • La acción del MJD (Movimiento Juvenil Diocesano) está al servicio del crecimiento de todo el Pueblo de Dios, de acuerdo con la etapa en que éste se encuentra. Hay que pasar de una acción “para” los jóvenes a otra “de” los jóvenes “para” la comunidad.
  • La acción del MJD (Movimiento Juvenil Diocesano) es fruto de la lectura de “los signos de los tiempos”. Es decir, que la pastoral juvenil debe responder a las necesidades concretas de los jóvenes, es así como se puede desarrollar cristianamente de condición natural de los jóvenes a la profecía que, a su vez, nace de la contemplación cristológica de la historia.
  • La acción del MJD (Movimiento Juvenil Diocesano) es en sí misma formativa, es decir, los jóvenes se forman “en” la acción; dicho de otro modo, toda acción de los jóvenes es evangelizadora de la comunidad y evangeliza a los mismos jóvenes.
  • La acción del MJD (Movimiento Juvenil Diocesano) pone a todos los jóvenes en condiciones de ofrecer lo mejor de sí para bien de los demás y, por lo mismo, toda acción es vocacional, es decir, sirve al descubrimiento, elección y desarrollo de la propia vocación.
  • La acción del MJD (Movimiento Juvenil Diocesano) es orgánica y planificada, dentro del plan pastoral de la diócesis.

Pastoral educativa

Esta pastoral se encarga de todas las acciones que se dirigen a los estudiantes y profesores de colegios y que se orientan al testimonio de la fe en las instituciones educativas.

Otros sectores

Del mismo modo y según la realidad de la diócesis y de la parroquia se pueden distinguir otros campos específicos en los que los católicos están comprometidos y por tanto exigen una pastoral específica como pueden ser:

  • Pastoral para los artistas y el “mundo” de la cultura.
  • Pastoral universitaria.
  • Pastoral para profesionales.
  • Pastoral para campesinos.
  • Pastoral par empresarios.
  • Pastoral para los políticos.
  • Pastoral para los empleados públicos, etc.

En todos estos sectores es necesario tener en cuenta las siguientes indicaciones o criterios:

  1. Siempre vale el criterio de que ninguno de estos movimientos se crea en función de sí mismo, sino que es un movimiento de… para el crecimiento de la comunidad humana según las exigencias del Reino de Dios.
  2. Criterio fundamental es que la acción que se realiza en cada campo tiene a movilizar a todos los bautizados de esa categoría, en forma permanente y sistemática y, por lo mismo, requiere un mínimo de organización adecuada para ello.
  3. Para todos vale cuanto se dijo a propósito de las tres etapas necesarias para crear un movimiento -convocación, conformación, madurez- con la ventaja de que, una vez lanzado cualquiera de estos movimientos, se puede esperar en una madurez fácilmente alcanzable en un tiempo relativamente breve.
  4. El proceso inicial exige algunos pasos relativamente comunes:
    • Encontrar un grupo pequeño convencido de la necesidad de crear el movimiento específico.
    • Hacer un “informe” de lo que se hace en ese sector, de quiénes trabajan apostólicamente en el mismo e iniciar el listado de todos los bautizados que forma parte de esa categoría.
    • Iniciar algunas actividades periódicas en orden a sensibilizar el propio sector.
    • Suscitar un encuentro, asamblea, congreso o algo semejante, al que se invitan todos los bautizados de ese sector.
    • Hay que tener en cuenta que, de acuerdo con la naturaleza del sector, puede haber actividades permanentes y periódicas y otras más ocasionales y esporádicas, pero en todo caso, hay que tratar de suscitar un dinamismo que mantenga a los cristianos presentes en un sector, en la tensión constante por dar testimonio de su fe, en el mismo.
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